martes, 13 de septiembre de 2016

" Los restos de la fiesta "

Los restos de la fiesta

El verano está llegando a su fin, y en puertas del otoño es hora de hacer balance de nuestras vacaciones, de como hemos visto nuestro entorno, otros territorios ( comparándolos con el nuestro o no ), que huella hemos dejado en el medio durante estos meses, etc.
Sin pretender ser agorero ni aguafiestas, me atrevo a decir que hemos retrocedido enormemente en educación cívica /ambiental. No sólo las generaciones más jóvenes, también los que visten canas hacen gala de un desprecio hacia lo que les rodea que raya en la barbarie.
Y como en verano lo que más nos agrada a todos es estar "al fresco", pues son los ecosistemas ribereños de ríos, pantanos, gargantas, lagunas, los que más sufren el incivismo en estas fechas.
Las fotografías que ilustran esta entrada han sido tomadas en la desembocadura del río Matachel en el Guadiana por su margen izquierda , pero podría ser cualquier otro enclave. De hecho, en alguna de las muchas escapadas que he hecho a La Vera, he tenido ocasión de tomar conciencia del grave deterioro que sufren las gargantas y zonas de baño de esta preciosa comarca cacereña.



Árbol adornado con varios pares de zapatillas

 Doy por hecho que la/s persona/s que han dejado la basura en estos sitios, van a éllos porque les gusta pasar el día allí, porque van de pesca, a nadar , o simplemente como decía antes " al fresco". Lo que no entiendo es , si quieren volver el verano que viene, como han pensado en hacer desaparecer esa basura. Porque sola no desaparece y a estos sitios no van los empleados de recoger los residuos urbanos. Caso curioso es el de aquellos que dejan la bolsita de basuras colgada de árboles, postes, encima de piedras. Acaso estos elementos tienen un dispositivo especial que las hace desaparecer?




Aquí no llegan los basureros



Otro tema interesante al hilo de todo esto es el uso lúdico-festivo que se hace de estos enclaves. Recuerdo el año pasado que justo aguas abajo de esta desembocadura se celebró una comunión de una determinada población que dejo todo aquello hecho unos zorros. Pensé que estaba en alguno de los suburbios más pestilentes y contaminado de alguna de las peores urbes del planeta, en vez de en un pueblo civilizado y limpio. La mayoría de la población no se acerca a estos enclaves con el propósito de conocerlos o de tomar contacto con la naturaleza no, muchos y muchas van a consumir naturaleza , a " jartarse" y despreocuparse de todo. Su objetivo es ir a pasar un fin de semana a tope, sin que falte de nada (incluidas drogas y alcohol) sin valorar su impacto sobre el lugar. 
Nos queda aún mucho por andar para llegar a ser un pueblo limpio y respetuoso .Los que vestimos canas , nos hemos influenciado de la sabiduría popular, de personas que han hecho mucho por la naturaleza y nos han transmitido ese valor ( p.e. F. Rodríguez de la Fuente), sin embargo hoy en día , no veo referentes que influyan sobre el comportamiento colectivo, no existe preocupación entre nuestros dirigentes acerca de la degradación del medio ambiente,no se está construyendo en definitiva, un modelo de sociedad donde por encima de los derechos individuales al ocio y disfrute del entorno estén los derechos de la colectividad a un medio ambiente limpio y libre de residuos.

2 comentarios:

joaquín dijo...

Desgraciadamente creo que no eres agorero

Rafalín de los Bosques dijo...

Yo llevo todo el verano diciendo lo mismo.
Enseñaba Educación Ambiental allá a finales de los 80 principio de los 90, y sinceramente, creo que hemos retrocedido.